Por: Lic. Juan L. Martínez Núñez. Cónsul General de República Dominicana en Colombia. (Revista Semana, edición 1439, Noviembre 30-Diciembre 6)
Sus bellezas naturales y fecunda historia deleitan y apasionan a quienes llegan a aborigen conocerlo. Su nombre aborigen Quisqueya en taino “Madre de todas las tierras” En la época del descubrimiento, nuestra isla estaba habitada por aborígenes que se llamaban así mismos Tainos, palabra que en su idioma significa “Los buenos “.
La naturaleza esplendida, un clima agradable durante todo el año, la posibilidad de practicar actividades al aire libre y el espíritu acogedor de los dominicanos, han transformado este país en el rey de las metas turísticas en el Caribe. Pero las más h las sorpresas por descubrir son inagotables. La República Dominicana se ha caracterizado por contar con las más hermosas playas de toda el área. Pareciera que el creador del Universo hubiera premiado a Quisqueya, la hermosa y afrodisíaca isla del caribe.
Nuestras playas Punta, Bávaro, Bayahibe, Boca Chica, Las Terrenas, Samaná, el Macao, Playa Dorada, Puerto Plata y muchas otras, son los lugares de los cuales nunca nos arrepentiremos de haber conocido, pues sus aguas son cristalinas y blancas arenas que las rodean como un blanco cinturón casi infinito, los palmares cocoteros, el alegre vaivén de sus suaves olas y su serena brisa que como el romántico enamorado acaricia el cuerpo de su amada, son aspectos que invitan al turista al placer y la aventura.
Pero la República Dominicana no es solo playa, es un país de sensaciones, al recibir a visitantes provenientes de muchas partes del mundo, ellos sienten paz y sienten la vida con libertad. Esta isla es su casa, siempre alegre con los brazos abiertos y la sonrisa más calida del continente americano.
La República Dominicana comparte con quines llegan, no solo un legado histórico el del “Descubrimiento de America" sino un legado de la naturaleza que pinto de verde nuestras montañas y de múltiples azules nuestras playas.
Su capital Santo Domingo es la ciudad más antigua del nuevo mundo y la zona colonial (la más grande de América), fue declarada por la UNESCO “Patrimonio de la Humanidad”. Una ciudad moderna y cosmopolita, que conserva en parte antigua más de trecientos monumentos coloniales preservados con gran celo, para que el visitante pueda admirarlos.
La parte este de la isla, llamada el sitio donde nace el sol, concentra las playas más paradisíacas y las aguas más cristalinas y por que no decirlo del Caribe… En esta parte de la isla los turistas tienen la costumbre de pellizcarse para saber que no está viviendo un sueño, como diría la impresión.
Descubra el paraíso perdido que todo el continente americano tiene cerca: montañas, lagos, ríos, playas, parques nacionales con intensa biodiversidad, reservas científicas, cuevas, museos, paz, ballenas, carnavales…en fin, múltiples tesoros para que el turista tenga el gusto de descubrir ante sus ojos. La República Dominicana “algo más que playas”.
Muchas personas tienen la percepción o creencia de que la isla es celebre exclusivamente por su pasado , pero no es así, como Cónsul General de la República Dominicana, veo precisado a decirles a los amables lectores de esta revista, que es una nación joven burbujeante, llena de vida, de diversiones, sorpresas, en constante desarrollo, guiada e inspirada por un Presidente que a parte de las cualidades personales que tiene, posee una visión moderna, humanista, progresista, necesaria para brindar paz y la seguridad, tanto a los dominicanos como a la inmensa cantidad de visitantes que nos llena de orgullo, porque sentimos que aquí se ha logrado el sueño caribeño.
Descubra el paraíso perdido que todo el continente americano tiene cerca:
La República Dominicana es un regalo de Dios para el Mundo y el riesgo que corren nuestros visitantes de todo el mundo es: VOLVER, VOLVER, VOLVER.